Familias y aprendizaje

Qué hacer en un terremoto con niños

Aprende qué hacer antes, durante y después de un terremoto con niños: en casa, en la calle, en coche o cerca del mar. Guía familiar de Kiwi.

Kiwi explica a una familia con una niña qué hacer en casa durante un terremoto

Si empieza un terremoto, agáchate, cúbrete bajo una mesa resistente o junto a un mueble estable y agárrate hasta que termine el temblor. Mantén al niño contigo si puedes hacerlo sin exponeros, aléjate de ventanas y no corras hacia la salida mientras todo se mueve.

Soy Kiwi y hoy me he puesto mi traje de explorador para preparar contigo un plan sencillo: qué hacer antes, durante y después de un terremoto con niños, tanto en casa como en la calle, en el coche o cerca del mar.

La regla de Kiwi: primero nos protegemos, después comprobamos si hay heridos y, por último, seguimos la información de las autoridades. Las indicaciones oficiales de tu localidad siempre tienen prioridad.

Si empieza a temblar: agáchate, cúbrete y agárrate

Estas tres acciones reducen el riesgo de caer o de recibir golpes de objetos que se mueven. Ensáyalas en familia para que el niño las reconozca como una rutina de seguridad y no como un motivo de miedo.

1

Agáchate

Baja al suelo apoyándote en manos y rodillas. Así es menos probable que el movimiento te derribe y todavía puedes desplazarte una distancia corta.

2

Cúbrete

Protege la cabeza y el cuello. Si hay una mesa resistente cerca, métete debajo; si no, agáchate junto a una pared interior, lejos de ventanas y muebles altos.

3

Agárrate

Sujeta una pata de la mesa y muévete con ella si se desplaza. Sin mesa, conserva la postura y cubre cabeza y cuello con los brazos.

Kiwi enseña a una niña y a su padre a agacharse, cubrirse y agarrarse bajo una mesa durante un terremoto
Practicar «agáchate, cúbrete y agárrate» ayuda a que toda la familia recuerde qué hacer.

Si el pequeño está a tu alcance, guíalo debajo de la mesa y ayúdale a proteger la cabeza. Si está al otro lado de una habitación peligrosa, dale instrucciones breves y claras —«agáchate, cúbrete y agárrate»— en vez de cruzar entre cristales u objetos que pueden caer.

Antes del terremoto: prepara a la familia sin asustarla

Un plan familiar convierte una situación desconocida en varios pasos practicados. Explícale al niño que la Tierra a veces se mueve y que los adultos se preparan igual que cuando se ponen el cinturón de seguridad.

  • Identificad lugares seguros: mesas resistentes y zonas interiores alejadas de ventanas, espejos, lámparas y estanterías.
  • Asegurad lo que pueda caer: fijad muebles altos, televisores y objetos pesados; no coloquéis peso sobre la cama o la cuna.
  • Acordad dos puntos de encuentro: uno cerca de casa y otro fuera del barrio por si no podéis regresar.
  • Elegid un contacto externo: una persona de confianza que viva en otra zona y pueda recibir mensajes de todos.
  • Conoced el plan del colegio o la escuela infantil: preguntad quién recoge al menor, dónde se reúne el centro y cómo avisa a las familias.
  • Practicad sin sorpresas: avisad antes del simulacro y repetidlo con calma, sin ruidos alarmantes ni imágenes de destrucción.

Qué guardar en la mochila de emergencia familiar

UNICEF recomienda preparar suministros para al menos tres días. Adapta la mochila al clima, a las necesidades médicas y a las indicaciones de protección civil de tu país.

Lo esencial

Agua y alimentos duraderos, medicación habitual, botiquín, linterna, radio, pilas, cargador portátil, silbato, algo de efectivo, copias de documentos y una lista de contactos.

Para los pequeños

Pañales o comida infantil si hacen falta, una muda, tarjeta con nombre y teléfonos, foto familiar reciente y un objeto pequeño que dé calma: un cuento, muñeco o juego.

Durante un terremoto: qué hacer según dónde estés

En casa o dentro de un edificio

Quédate dentro mientras dura el movimiento. Agáchate, cúbrete y agárrate; aléjate de ventanas, vitrinas, estanterías y objetos colgantes. No uses el ascensor ni corras por las escaleras durante el temblor. El marco de una puerta no suele ser más seguro que una mesa resistente en los edificios modernos.

En la calle

Aléjate de fachadas, balcones, cristales, postes, cables y árboles. Busca un espacio abierto, agáchate y protege la cabeza del niño. No entres corriendo en un edificio para buscar refugio mientras continúa el movimiento.

En el coche

Detente poco a poco en una zona segura, lejos de puentes, túneles, edificios, árboles y tendidos eléctricos. Pon el freno de estacionamiento, mantén los cinturones abrochados y permaneced dentro hasta que pare el temblor. Después, continúa solo si la ruta es segura y las autoridades lo permiten.

En un lugar concurrido

No corras hacia las puertas ni empujes. Protege al niño de objetos que puedan caer, sigue las instrucciones del personal y usa las salidas señalizadas cuando termine el movimiento. Si llevas carrito, prioriza cubrir la cabeza y el cuello del pequeño y evita ascensores.

Kiwi guía a una familia con una niña hacia un espacio abierto durante un terremoto
En el exterior, la familia se aleja de fachadas, postes, cables y otros elementos que puedan caer.

Si estás cerca del mar: piensa también en un tsunami

Durante el temblor, protégete primero. Cuando termine, si el terremoto ha sido fuerte o largo, sube con los niños a una zona elevada o avanza tierra adentro siguiendo las rutas de evacuación. Hazlo de inmediato: no esperes una alerta oficial si existen señales naturales.

  • Un movimiento del suelo tan intenso que cuesta mantenerse en pie o que dura mucho tiempo.
  • Una subida o retirada repentina y extraña del mar.
  • Un fuerte rugido procedente de la costa.

No os acerquéis a la playa para mirar y no regreséis hasta que las autoridades indiquen que es seguro. La primera ola no siempre es la más grande y el peligro puede prolongarse durante horas.

Kiwi acompaña a una madre, un padre y su hija hacia una zona elevada en un simulacro de evacuación costera
Cerca del mar, un temblor fuerte o prolongado es una señal para dirigirse a una zona elevada.

Después del terremoto: seguridad, réplicas y comunicación

Al terminar el movimiento, respira, mira alrededor y avanza con cuidado. Puede haber cristales, objetos inestables y réplicas. Si vuelve a temblar, repite «agáchate, cúbrete y agárrate».

  1. Comprueba si hay heridos. Atiende primero los peligros inmediatos y llama al número de emergencias de tu país si alguien necesita ayuda urgente —en España, el 112—.
  2. Ponte calzado cerrado. También los niños, para proteger los pies de cristales y escombros.
  3. Revisa el entorno sin arriesgarte. Si hueles gas, ves fuego o el edificio parece dañado, sal por las escaleras cuando sea seguro y sigue las órdenes oficiales. No enciendas llamas ni interruptores.
  4. Comunícate con mensajes breves. Los SMS o mensajes de texto suelen consumir menos batería y pueden funcionar mejor que las llamadas cuando las redes están saturadas.
  5. Escucha fuentes oficiales. Usa la radio, las alertas del móvil o los canales de protección civil. No compartas rumores.

Cómo ayudar a un niño después de un terremoto

Los pequeños observan a los adultos para entender lo ocurrido. Habla con voz tranquila y usa una explicación verdadera y sencilla: «La tierra se movió; ahora estamos comprobando que el lugar sea seguro». No prometas que no volverá a pasar; recuérdale que existe un plan y que está acompañado.

  • Escucha sus preguntas y valida lo que siente sin obligarle a hablar.
  • Limita la repetición de noticias e imágenes fuertes, especialmente antes de dormir.
  • Recupera cuanto antes las rutinas posibles: comidas, juego, descanso y un cuento tranquilo en familia.
  • Permite que dibuje, juegue o repita la historia con sus propias palabras.
  • Pide orientación profesional si el miedo intenso, las pesadillas, el aislamiento o los cambios de conducta persisten o interfieren en su vida cotidiana.

El simulacro de Kiwi en 10 minutos

Convertid la preparación en una pequeña misión de exploradores. Avisad al niño de que solo es una práctica y escoged un momento tranquilo.

  1. Minutos 1–2: encontrad juntos una mesa resistente y dos lugares seguros de la casa.
  2. Minutos 3–5: practicad «agáchate, cúbrete y agárrate» sin gritos ni carreras.
  3. Minutos 6–7: caminad hasta el punto de encuentro cercano.
  4. Minutos 8–9: localizad la mochila y decid el nombre del contacto externo.
  5. Minuto 10: dejad que el pequeño explique el plan con sus palabras y felicitad las acciones que recordó.

Podéis cerrar la actividad dibujando cómo sería un hogar preparado con el coloreable de Kiwi constructor levantando una casa.

Preguntas frecuentes sobre terremotos y niños

¿Hay que salir corriendo de casa?

No durante el temblor. Lo más seguro suele ser protegerse dentro y alejarse de ventanas y objetos que puedan caer. Cuando termine, evacúa si hay daños, peligro o una orden oficial.

¿El marco de una puerta es el mejor refugio?

En los edificios modernos, normalmente no. Una mesa resistente suele ofrecer más protección frente a objetos que caen. Sigue siempre las recomendaciones de construcción y protección civil de tu zona.

¿Se puede usar el ascensor después?

No. Puede quedar detenido, perder electricidad o abrirse en una planta insegura. Si debes evacuar, utiliza las escaleras cuando el movimiento haya terminado.

¿Se pueden predecir los terremotos?

No existe un método científico capaz de indicar con precisión el lugar, la fecha y la magnitud de un gran terremoto. Las alertas tempranas detectan un sismo ya iniciado y pueden dar unos segundos de aviso; no son una predicción.

¿Qué hago si el niño está en el colegio?

No corras al centro sin información. Consulta su protocolo, espera el mensaje oficial y usa el procedimiento de recogida acordado para no bloquear accesos ni separar al menor de sus responsables.

¿Qué hago tras un terremoto fuerte junto al mar?

Después de protegerte durante el temblor, evacúa de inmediato hacia una zona elevada o tierra adentro. No esperes para observar el mar ni regreses hasta recibir autorización oficial.

Prepara hoy vuestro plan familiar

Elegid los lugares seguros, acordad un punto de encuentro y practicad los tres movimientos de Kiwi. Diez minutos de preparación pueden ayudar a toda la familia a actuar con más calma.

Ver más guías para familias

Fuentes oficiales consultadas

Esta es una guía educativa general. Los edificios, las rutas de evacuación y los riesgos cambian según el lugar; consulta el plan de protección civil y las alertas oficiales de tu localidad.