Cuento infantil interactivo
Kiwi y la luciérnaga que había olvidado brillar
Un cuento infantil interactivo sobre Luma, una pequeña luciérnaga que recupera la confianza en su propia luz gracias a la compañía de Kiwi.
Luma es una pequeña luciérnaga que ha dejado de confiar en su propia luz. Kiwi intentará ayudarla, aunque pronto descubrirá que acompañar a alguien no significa hacer el camino en su lugar.
Lee el cuento en familia pasando las páginas con las flechas. En móvil también puedes deslizar hacia los lados.
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Para hablar después del cuento
- ¿Por qué crees que Luma dejó de confiar en su luz?
- ¿Cómo la ayudó Kiwi sin hacer el trabajo por ella?
- ¿Recuerdas algo que al principio te daba miedo intentar?
Una actividad de cinco minutos
Apaga una parte de la luz de la habitación y elegid un objeto que haga de “pequeño destello”. Cada miembro de la familia puede contar algo que aprendió poco a poco.
Consejo de Kiwi: las linternas funcionan mejor que las bellotas. He realizado pruebas muy científicas.
Leer la transcripción completa del cuento
- Una tarde, el bosque encendió sus primeras luces. Kiwi preguntó: «¿Hola? ¿Hay alguien ahí?».
- Luma dijo: «Soy Luma. Antes brillaba, pero mi luz se ha apagado». Kiwi respondió: «Buscaremos la bombilla. Bueno… si las luciérnagas tienen bombilla».
- Kiwi probó con un rayo de luna, tres pétalos y una bellota muy brillante. Después admitió: «Nada. Y la bellota no acepta devoluciones».
- Luma explicó: «La perdí cuando todos me pidieron que iluminara el camino. Tuve miedo de hacerlo mal». Kiwi contestó: «Entonces no necesitas que yo brille por ti. Necesitas compañía».
- Kiwi le dijo: «Tú eliges el primer paso. Yo voy a tu lado». Luma decidió: «Uno pequeño».
- Encontraron un caracol perdido que no encontraba su hoja-casa. Luma respiró y dijo: «Puedo intentarlo…».
- Cuando Luma iluminó el camino, exclamó: «¡Mi luz ha vuelto!». Kiwi le recordó: «Nunca se fue. Estaba esperando a que confiaras en ella».
- Luma aprendió que ayudar no era hacerlo perfecto, sino atreverse a dar el primer destello. Kiwi añadió: «Y yo aprendí que una bellota brillante sigue siendo… una bellota».